Cuántika Studio

Falsos Positivos

Caso Álix Fabián Vargas Hernández

 
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Según el Centro Nacional de Memoria Histórica Desaparición forzada Tomo II: Huellas y rostros de la desaparición forzada (2013, pág.452) Álix Fabián Vargas Hernández, era un joven de 26 años nacido en Bogotá. Cuando cumplió su mayoría de edad perteneció a la V Brigada del Ejército Nacional en la sede de Bucaramanga durante 18 meses. Se dedicó al trabajo informal como aseador de un restaurante, jardinero y moviendo equipajes en la terminal de Tunja. Era un joven honesto y trabajador que pese a su situación económica, buscaba siempre oportunidades para superarse. Fue visto por última vez a finales del mes de julio del 2008.

A inicios del mes de agosto, cuando este joven trabajaba en su horario habitual en la estación de transportes, fue conducido a una zona rural del municipio de Onzaga en Santander donde fue ejecutado extrajudicialmente y despojado de sus documentos de identidad. Acto seguido el cadáver fue acompañado por una fotocopia de un documento de identidad de otra persona llamada Carlos Alonso Téllez, una pistola, granadas y un folleto del grupo guerrillero ELN.

Por consiguiente, el 10 de agosto el ejército expidió un comunicado de manera pública informando que se había desarrollado un combate con el ELN en en el corregimiento de Sunsa, donde presuntamente cayó un “terrorista” integrante de este grupo.

La familia de Álix comenzó una investigación para descubrir el paradero del desaparecido que duró hasta el mes de noviembre del 2008, cuando fue hallado muerto en los cuarteles de la Fiscalía en Bogotá.  

Tras 8 años de lo ocurrido del crimen y pese a varias investigaciones que se han realizado por diferentes organismos identificando los autores materiales, sigue en impunidad el caso.

¿Por qué se identificó como un falso positivo?

  • El documento de identidad que acompañaba el cuerpo era una fotocopia.
  • Su familia empezó a investigar la desaparición de su ser querido.
  • Los relatos de los testigos no concordaban con la verosimilitud de las decisiones tomadas por las víctimas en vida.